Ay Khanoum, o Alexandria del Oxus según algunos autores, fue una antigua ciudad helenística en Afganistán. Fundada por los sucesores de Alejandro Magno, destacó por su fusión de culturas griegas y orientales, dejando un legado histórico y arqueológico incomparable. En este artículo os contaremos más sobre su historia, su importancia cultural y los fascinantes hallazgos que han llegado hasta nosotros.

ENCUADRE HISTÓRICO

La fundación de la ciudad de Ay Khanoum[1] se sitúa en el contexto del período helenístico, en una época de gran transformación cultural, política y económica en Oriente Medio y Asia Central tras las conquistas de Alejandro Magno.

Tras su muerte en 323 a.C., su vasto imperio se fragmentó entre sus generales, conocidos como los “diádocos” (del griego antiguo, diádocos (διάδοχοι) que significa "sucesores" o "herederos").

Situación de Ay Khanoum entre las fronteras actuales de Afganistán y Takiyistán.  Fuente foto: Wikipedia/CC

EL ORIGEN DE AY KHANOUM

Los orígenes fundacionales de Ay Khanoum han generado un intenso debate entre los estudiosos: Mientras algunos sugieren que fue una fortaleza aqueménida persa previa a las fundaciones griegas, otros creen que fue fundada ex novo por Alejandro Magno o su lugarteniente Perdikas en el siglo IV a.C. Por su parte, otros autores creen que fue fundada entre el 300 y 280 a.C. por un lugarteniente o gobernador de Seleuco I Nicátor o su sucesor Antíoco I Sóter, posiblemente llamado Cineas, durante los primeros años del imperio Seléucida.

La política de los seléucidas se centró en la consolidación del poder a través de la fundación de ciudades helenísticas, conocidas como Alejandrías, que actuaban como centros administrativos, comerciales y culturales entre ellas. Una de estas Alejandrías sería Ay Khanoum que posiblemente fue la llamada Alejandría del Oxus (en griego, Ἀλεξάνδρεια ἡ ἐπὶ τοῦ Ὄξου)[2].

Sea quien fuera su fundador, la planta de lo que sería esta urbe se ubicó entre las confluencias de los ríos Oxus (Amu Daria) y Kokcha. Se escogió este lugar muy posiblemente para controlar los ricos recursos mineros[3] de la zona, así como el paso de las rutas comerciales.

Ay Khanoum permaneció bajo dominio seléucida hasta que, hacia el año 250 a.C., Diodoto I se independizó del Imperio Seléucida para fundar el Reino de Bactria. Este cambio marcó una etapa de decadencia relativa para la ciudad, que quedó relegada al estatus de capital de provincia[4].

No obstante, la ciudad experimentó un renacimiento bajo el reinado de Eutidemo I y su sucesor, Demetrio I, quienes la consolidaron como un destacado asentamiento militar y un punto estratégico clave en la confluencia de las principales rutas comerciales caravaneras que conectaban el Mediterráneo con Asia Central a través de la Ruta de la Seda.

Eucrátides I, rey de Bactria y fundador de Eucratidia en lo que es Ay Khanoum / Alejandría del Oxus.  Posiblemente, Eucrátides nació en la misma Ay Khanoum hijo de una madre de origen seléucida llamada Laodicea hacia el 240 a. de C.  En una fecha entre el 170 y el 165 a. de C. tomó el poder instaurando su propia dinastía familiar. Posiblemente para celebrar su reinado hizo acuñar esta moneda de oro llamada estátero.  Se trata de la moneda de oro más grande producida en toda la Antigüedad, lo que da idea del poder y pompa que quiso transmitir a sus súbditos este rey grecobactriano.  Foto Wikipedia /CC

Ulteriormente, la ciudad experimentó un desarrollo significativo durante el siglo II a.C., especialmente bajo el reinado de Eucrátides I (170-circa 138 a.C.), quien transformó Ay Khanoum en la capital del Reino Grecobactriano y la renombró como Eucratidia. 

Eucrátides fue el último gobernador grecobactriano de la ciudad antes ser asesinado, sucediéndole su hijo Heliocles I (o Eucrátides II, según otros autores) en medio de una guerra civil. Al poco de su muerte, Ay Khanoum /Alejandría del Oxus fue ocupada y saqueada por los sakas (escitas), quienes se asentaron en ella por unos veinte años. Hacia el año 125 a. C., otro pueblo, los yuezhi[5], ocuparon y destruyeron definitivamente la ciudad helenística.

EL DESARROLLO DE UNA CIUDAD HELENÍSTICA ORIENTAL

Los hallazgos arqueológicos de la ciudad han determinado cuatro periodos o fases constructivas de la ciudad que coincidiría con las ocupaciones históricas.

La primera fase, de la que no tenemos apenas testimonios arqueológicos, coincidiría con la con la posible fundación quizás de un puesto de avanzada ya a finales del siglo IV y principios del siguiente.

Una segunda fase se situaría hacia el siglo III a. de C., que sería la de la verdadera fundación de la ciudad por los Seleúcidas y la de la construcción de los primeros edificios en base a un diseño muy similar a las de las ciudades griegas fundadas en el Mediterráneo, pero con la particularidad de adaptar técnicas y estéticas persas, indias y de Asia Central.

Una tercera sería hacia el año 170 a. de C. correspondiente ya al reinado del ya citado Eucrátides quien habría construido muchos de los edificios que se encontraron en los hallazgos arqueológicos como el palacio del gobernador, el gimnasio o el templo de Zeus.  En esta fase la ciudad adquiere su forma de paralelepípedo, extendiéndose por un área amurallada de 2 km de largo por 1’5 de ancho.

Reconstrucción CGI de Ay Khanoum realizada por Ishizawa (NHK Taisei). Fuente Foto: Enlace[6]

Por último, estaría la última y cuarta etapa, hacia el año 145 a. de C. y décadas siguientes que coinciden con la ocupación saka y la posterior destrucción de la ciudad por los nómadas Yuezhi, quienes la incendiaron.

PRINCIPALES EDIFICIOS Y MONUMENTOS

Entre los numerosos edificios descubiertos, destaca en primer lugal el herôon, un templo central dedicado al posible fundador de la ciudad, Cineas y quizás la construcción de mayor antigüedad (quizás de época seleúcida).

Este templo, probablemente construido entre las primeras dos fases de desarrollo de Ay Khanoum, era una estructura pequeña de estilo greco-orientalizante. Sus paredes exteriores estaban grabadas con textos en griego dirigidos a los ciudadanos, incluyendo las máximas délficas de Clearco de Solos, discípulo de Aristóteles, que reproducimos a continuación:

  1. παςνκόσμιοςγίνου 

 

  1.  βνγκρατής

 

  1. μέσοςδίκαιος

 

  1. πρεσβύτηςεβουλος

 

  1. τελευτνλυπος

 

  1. De niño, sé obediente

 

 

 

  1. En la juventud, vigoroso

 

  1. En la madurez, justo.

 

 

  1. En la vejez, se sensato

 

 

  1. Y en tu muerte, libre de sufrimiento

 

(Traducción española de Esteban Ngomo[7])

 

Junto al herôon se encontraba otro mausoleo con nichos[8] y, al sur, una serie de templos, entre los que destaca uno posiblemente dedicado a Zeus. Se cree que este santuario albergó una estatua monumental del padre de los dioses del Olimpo. Es probable que este Zeus estuviera sincretizado con Mitra, como parte de un culto destinado a atraer a la población local de origen persa. La arquitectura de estos templos no seguía el diseño clásico griego con peristilos y columnas, sino que reflejaba una influencia claramente oriental, con podios y terrazas al estilo aqueménida.

Entre los edificios públicos no religiosos sobresalía el palacio del gobernador, situado cerca de los templos y probablemente construido entre la segunda y tercera fase del desarrollo urbano. Este edificio tenía una planta cuadrada, rodeada por estructuras también cuadradas que formaban columnatas y salas hipóstilas, evocando el diseño del palacio de Darío en Susa. El suelo del palacio estaba decorado con mosaicos que representaban el clásico disco solar macedonio y figuras marinas. El edificio contuvo un área residencial, otra administrativa y la zona de la tesorería destinada a almacenar botines y trofeos de guerra[9].

Ay Khanoum, al igual que otras ciudades griegas, dispuso de espacios para el esparcimiento de sus habitantes. Entre ellos destacó un inmenso gimnasio, uno de los más grandes del mundo antiguo, que fue construido siguiendo los esquemas clásicos. En él se hallaron restos de columnas, capiteles y una estatua de Hermes, patrón de atletas y comerciantes. También contó con un teatro excavado en la roca, que tuvo capacidad para aproximadamente 6.000 espectadores y se destinó a representaciones teatrales y reuniones sociales.

También se han hallado otros enclaves y edificios públicos como una ceca propia para la acuñación de monedas, una biblioteca donde se han descubierto fragmentos de papiros que contienen obras filosóficas y teatrales, y un elegante reloj solar semicircular o gnomon. Estos hallazgos atestiguan el profundo intercambio cultural y científico entre el Mediterráneo y este importante enclave oriental del mundo helenístico.

Las viviendas de la población civil, construidas con gruesas paredes de adobe y cimientos de ladrillo, estaban diseñadas para soportar las extremas condiciones climáticas de invierno y verano en Afganistán. Carecían de acceso directo y patios interiores, destacándose por su diseño funcional adaptado al entorno local.

Por último, señalar que la ciudad estaba sólidamente fortificada, con una ciudadela en la zona alta de la ciudad y un perímetro urbano protegido por poderosas murallas de 12 metros de alto, incluso en las secciones orientadas hacia el río. Estas defensas conferían a la ciudad un marcado carácter militar. Para reforzar estas defensas, Ay Khanoum dispuso de varias herrerías y un arsenal destinado a la fabricación y almacenamiento de armas. Entre sus ruinas se han encontrado puntas de lanza y flechas, así como fragmentos metálicos de una armadura catafracta, testimonio de su estratégica importancia militar.

Gnomon o reloj de sol semicircular hallado en Ay Khanoum y datado en el siglo III a. de C. Museo Guimet de Paris. Fuente foto: Wikipedia / CC

VIDA COTIDIANA, SOCIEDAD Y CULTURA EN AY KHANOUM

Durante el periodo helenístico, Ay Khanoum fue una ciudad cosmopolita en la que convivieron, junto a los griegos fundadores que conformaban la élite gubernamental, aristocrática y militar, varios grupos de población local, como bactrianos, indios, persas y sogdianos. Estas comunidades, ya fueran residentes estables o itinerantes, desempeñaron funciones diversas como mercaderes, funcionarios, auxiliares del gobierno o del ejército, así como caravaneros.

Además, en los alrededores, se hallaban pequeñas comunidades de campesinos y ganaderos de origen local, junto a pequeños terratenientes griegos, ya fueran recién llegados o descendientes de los soldados que acompañaron a Alejandro Magno o a los seléucidas.

El griego helenístico o koiné (ἡ Κοινὴ ɣλῶσσα, “lengua común”) era la lengua oficial de la administración, la cultura y los ritos religiosos, y también se hablaba entre la población local.

Muchas personas asiáticas helenizadas eran bilingües o incluso trilingües, hablando lenguas locales como el pali[10], el bactriano[11] o el arameo[12], además del griego. Asimismo, en la ciudad se hablaron otras lenguas como el sogdiano o el persa, lo que refleja su rica diversidad cultural y lingüística.

UN MIX CULTURAL Y RELIGIOSO

En lo que respecta a las creencias y cultos, la religión oficial en Ay Khanoum era la del panteón griego, venerado no solo por las familias de origen heleno, sino también por las comunidades locales persas e indias que habían adoptado elementos de la cultura helenística. Asimismo, es posible que existieran minorías religiosas budistas, hindúes, zoroastrianas y adoradores de deidades locales, reflejando la diversidad cultural y espiritual de la ciudad.

Las referencias arqueológicas nos dan una idea de qué divinidades griegas se veneraron en la ciudad: Zeus (posiblemente sincretizado con Mitra según el estudioso François Grenet)[13], Hermes, Heracles y Dionisos, de quien los griegos decían que había viajado por la India.

Además del panteón helenístico, también se adoraron dioses locales asiáticos como Cibeles[14] o Anahita[15], y dioses indios como Balarama[16] y su hermano Vasudeva-Krishna[17], representados en acuñaciones greco-bactrianas con inscripciones en alfabeto griego y karoshti[18].

Junto a estas comunidades, es probable que existiera una minoría local zoroástrica y, sobre todo, budista, con griegos también interesados en esta religión que quizás practicaron un culto sincrético entre el budismo y el panteón helenístico.[19]

A nivel cultural, a pesar de su lejanía, Ay Khanoum mantuvo contactos con el mundo mediterráneo oriental a través de las redes comerciales por las cuales llegaron de importación artículos como manuscritos, papiro y cerámicas[20].  También llegaron avances científicos como el mencionado gnomon (reloj de sol semicircular), conservado en el museo Guimet de París.

En lo artístico, se desarrolló un arte que mezclaba elementos griegos y locales (persas e indios principalmente) y que sería el precursor la llamada escuela grecobudista de Gandhara.

                                     

Muestra de hallazgos arqueológicos en Ay Khanoum que refleja su cosmopolitismo. De izquierda a derecha, una columna corintia, una placa circular con la representación de la Diosa Cibeles y una pequeña estatua del semidiós Heracles. Fuente Fotos:  Wikipedia y Pinterest

DECLIVE Y DESTRUCCIÓN

Hacia el año 150 a.C., Ay Khanoum, capital del reino de Eucrátides I, comenzó a experimentar un marcado declive provocado por los constantes ataques de los sakas (escitas) en las regiones circundantes.

De forma paralela, una crisis sucesoria, que pudo haberse originado como una rebelión o guerra civil, culminó en el año 145 a.C. con el asesinato de Eucrátides a manos de su propio hijo. Este conflicto interno desató una guerra civil que fue aprovechada por los nómadas saka y yuezhi para saquear y hostigar las fronteras grecobactrianas.

Hacia esa misma fecha, la creciente inseguridad obligó a los habitantes de Ay Khanoum a abandonar la ciudad. Es probable que la gran mayoría emigrara hacia el reino indo-griego vecino, buscando refugio ante la inestabilidad reinante y que permaneciese solo una población con una pequeña guarnición que debió resistir el asedio y posterior ataque los sakas. Los escasos hallazgos de armas en el arsenal sugieren que estas fueron requisadas o llevadas por un ejército, quizás encargado de escoltar a los evacuados o de participar en las guerras contra los yuezhi, los saka y las facciones rivales grecobactrianas.

Desconocemos los detalles de la caída de Ay Khanoum. Es posible que la ciudad haya sido asediada y atacada, defendida únicamente por una pequeña guarnición y algunos habitantes locales que ofrecieron una resistencia precaria. También pudo haber sido capturada tras una batalla o incluso mediante rendición.[21]

El estudioso Laurianne Martinez–Sève ha investigado en estos años qué pasó después en este periodo post-145 a.C. concluyendo que Ay Khanoum volvió a ser habitada de nuevo, esta vez por una población local saka, y quizás también griega y persa, que reacondicionó la urbe aprovechando sus ruinas y siguió ocupándola manteniendo el santuario de Zeus y otros edificios en activo[22].

Posteriormente, tras casi más de años de ocupación saka, los yuezhi finalmente arrasaron y destruyeron lo que quedaba de la ciudad incendiándola.

DESCUBRIMIENTO, LEGADO Y SU SITUACIÓN ACTUAL

Siglos después, las ruinas de la ciudad destruida quedaron ocultas bajo el paso del tiempo y la arena. Desde entonces, el lugar fue conocido por los lugareños como Ay-Khanoum, que en uzbeko significa "Dama Luna".

Actualmente, Ay Khanoum se encuentra en la provincia de Takhar, Afganistán, cerca de la frontera con Tayikistán. Este yacimiento greco-bactriano permaneció desconocido hasta 1961, cuando el entonces rey de Afganistán, Muhammad Zahir Shah, lo descubrió por azar durante una cacería, al encontrar un imponente capitel corintio que daba la pista de la proximidad de unas ruinas.

Entre 1964 y 1978, un equipo de arqueólogos franceses, dirigido por Paul Bernard, llevó a cabo excavaciones exhaustivas en el sitio. Durante este periodo, se descubrieron los numerosos restos arqueológicos que ya hemos descrito en el artículo. Sin embargo, las excavaciones se interrumpieron tras la invasión soviética de Afganistán en 1978.

Posteriormente, la guerra civil, el régimen talibán y la invasión estadounidense causaron graves daños al yacimiento. Además, este ha sido víctima de saqueos por parte de buscadores de tesoros, quienes lo han expoliado para vender ilegalmente piezas arqueológicas en los mercados clandestinos de tráfico de arte.

A pesar de estos desafíos, algunas intervenciones arqueológicas continúan, aunque la inseguridad y la inestabilidad dificultan la preservación y el estudio del sitio.

El sitio arqueológico de Ay Khanoum en 2008. Como se ve no queda ya nada salvo unos agujeros realizados por expoliadores y cazadores de tesoros durante la guerra afgano-rusa y el primer periodo talibán para procurarse material arqueológico y venderlo en el mercado negro internacional.  Autor: Ringo Stern.  Fuente foto: Enlace[23]

Para terminar, señalar que los descubrimientos en Ay Khanoum han proporcionado información invaluable para la arqueología y la historia helenística en Asia Central.  Los esfuerzos de conservación y las investigaciones actuales continúan revelando nuevos datos sobre la ciudad y su influencia en la cultura moderna. Ay Khanoum sigue siendo un símbolo del encuentro entre Oriente y Occidente y un testimonio del legado de Alejandro Magno.

BIBLIOGRAFÍA

BERNARD, P. (1982). "Alexandre et Ay-Khanoum". Journal des Savants, Vol.2 1982, pp. 125-138.

BERNARD, P. (2008): “The Greek colony at Aï Khanum and Hellenism in Central Asia”, en Fredrik Hiebert y Pierre Cambon (eds.), Afghanistan. Hidden treasures from the National Museum, Kabul, Washington D.C., National Geographic, pp. 81-129.

GRENET, Fr. (1991). “Mithra au temple principal d’Aï Khanoum”. Historia et cultes d’Asie Centrale pre-islamique. Paris. 147-151

LECOUYOT, G. y ISHIZAWA, O. (2005). “Ai Khanoum, ville grecque d’Afghanistan en 3D” en  Archéologia; 420, 60-71

MARTINEZ-SÈVE, Laurianne (2018). "Ai Khanoum after 145 BC: The Post-Palatial Occupation". Ancient Civilizations from Scythia to Siberia. 24 (1): 354–419.

MENDOZA SANAHUJA, Marc (2020). “Historiografía y arqueología greco-bactrianas- Una breve guía” en Karanos: Bulletin of Ancient Macedonian Studies, Nº. 3, 2020, págs. 131-156

SEVILLANO-LÓPEZ, David y NGNOMO FERNÁNDEZ, Esteban (2019).“Dos inscripciones griegas del yacimiento de Ay Khanoum, Bactria (Afganistán)” en Boletín de Archivo Epigráfico. 4 (2019); pp.119-128

WALLACE, S. (2016): “Greek Culture in Afghanistan and India: Old Evidence and New Discoveries” en Greece & Rome, 63.2, pp. 205-226

 

[1] Dejamos su nombre original en uzbeko “Ay Khanoum”, que significa “Dama Luna” dado que es el más conocido a nivel internacional.

[2] Según otros autores, Ay Khanoum sería la llamada Alexandria Escaté (Ἀλεξάνδρεια Εσχάτη) en griego y Alexandria Ultima, en latín.  Sería ‘la más lejana’ de las ciudades helenísticas conocidas, tal como indica el epíteto ‘Escaté’.  Sin embargo, otros autores afirman que sería la actual Juyand (antigua Leninabad), entre Uzbekistán y Tajikistán.

[3] Cerca se ubicaban minas de lapislázuli y rubíes, así como de plomo y cobre.

[4] Por esta época, la capital del Reino Grecobactriano  era Bactra.

[5] Los yuezhi fueron un pueblo nómada de origen indoeuropeo que, tras ser desplazados por los xiongnu, migraron hacia el oeste. Durante el siglo II a.C., invadieron Bactria, destruyendo el Reino Grecobactriano. Posteriormente, se asentaron en la región y desempeñaron un papel clave en la formación del Imperio Kushán, que tuvo gran influencia en la Ruta de la Seda y la difusión del budismo.

[6] LECOUYOT, G. y ISHIZAWA, O. (2005). “Ai Khanoum, ville grecque d’Afghanistan en 3D” en  Archéologia; 420, 60-71

[7] SEVILLANO-LÓPEZ, David y NGNOMO FERNÁNDEZ, Esteban (2019). “Dos inscripciones griegas del yacimiento Ay Khanoum, Bactria (Afganistán)” en Boletín de Archivo Epigráfico. 4 (2019); p.119

[8] Es aquí donde se halló la famosa placa circular de la diosa Cibeles.

[9] Entre ellos se hallaron suntuosos marfiles procedentes de campañas en la India.

[10] Una variante del prácrito, una lengua india de la familia del sánscrito.

[11] El bactriano fue una lengua indoeuropea hablada en la antigua región de Bactria, ubicada en lo que hoy es Afganistán, Uzbekistán y Tayikistán. Escrito en alfabeto griego modificado, el bactriano fue la lengua oficial durante el período del Reino Grecobactriano y posteriormente bajo el Imperio Kushán (siglos I a.C. - III d.C.).

[12] Como lengua semítica, el arameo se extendió ampliamente por el Cercano Oriente y Asia Central debido a su uso como lengua franca en los imperios asirio, babilónico y persa. En regiones como Bactria, que corresponde a partes del actual Afganistán, el arameo coexistió con otras lenguas locales, como el bactriano, y fue empleado en la administración y el comercio, reflejando la diversidad cultural de la zona.

[13] Se sabe que hubo un culto a Zeus (posiblemente divinizado como Zeus – Mitra) por un fragmento de pie con una sandalia en la que estaba el símbolo del trueno, asociado a Zeus.  La estatua del Zeus de Ay Khanoum debió ser una acrolito con las manos, pies y cabezas hechas de piedra, pero el cuerpo hecho de madera.  Posiblemente, este Zeus habría estado sentado y llevado rayos de Sol en la cabeza a la manera de Mitra. Véase. GRENET, Fr. (1991). “Mithra au temple principal d’Aï Khanoum”. Historia et cultes d’Asie Centrale pre-islamique. Paris. 147-151. Pls LVIII-LX

[14] Cibeles, conocida como la Gran Madre, era una deidad de origen frigio que simbolizaba la fertilidad, la naturaleza y la protección. En el siglo III a.C., en Asia Central, su culto probablemente se difundió a través de la influencia helenística. Aunque era una diosa del Mediterráneo oriental, Cibeles fue asociada con deidades locales y venerada en su papel protector y maternal, como parte del proceso de sincretismo cultural característico del periodo helenístico.

[15] Diosa persa de la fertilidad y de las aguas, asimilada a Afrodita en el Reino Grecobactriano.

[16] Balarama, hermano mayor de Krishna, es una figura central en la mitología india y el hinduismo. Representa la fuerza, la agricultura y la protección. A menudo se le asocia con el arado y la serpiente divina Shesha, símbolos de su conexión con la fertilidad y el cosmos.

[17] Una de las deidades más veneradas en el hinduismo, es conocido como la encarnación de Visnú y se le asocia como el dios protector del dharma, la justicia, la guía espiritual y la protección.

[18] El alfabeto karoshti fue un sistema de escritura usado en la antigua India y Asia Central para transcribir lenguas como el prácrito. De origen arameo, se utilizó entre el siglo IV a.C. y el III d.C., especialmente en inscripciones y monedas.

[19] Este enfoque sincrético pudo haber fomentado el trasvase de dioses y semidioses griegos, y luego romanos, al panteón budista en un sincretismo singular, tal como veremos en el Arte de Gandhara siglos después, donde, por ejemplo, Buda adopta modelos tomados de Apolo o Heracles se convierte en Vajrapani con los mismos atributos del semidios griego (la clava y la piel del león de Nemea). 

También, los edictos de Asoka en griego en Kandahar así como manuscritos más tardíos como ‘Las preguntas del rey Menandro’ buscaron acercar y hacer accesible y familiar el pensamiento y la religión budistas a la población griega local o no griega, pero muy helenizada.

[20] Incluso a nivel comercial llegaron productos mediterráneos como aceite de oliva o coral.

[21] En la zona de la orquesta del teatro se hallaron 200 esqueletos en una especie de fosa común, los cuales, según algunos estudiosos pudieron ser de los últimos defensores de la ciudad.  No sabemos fueron combatientes o bien prisioneros capturados a posteriori y ejecutados.

[22] MARTINEZ – SEVE, Laurianne (2018). “Ai Khanoum after 145 BC: The Post-palatial Occupation”. A. Ivantchik (ed.); M. Minardi (ed.). Ancient Chorasmia, Central Asia and the Steppes. Cultural relations and exchanges from the Achaemenids to the Arabs. Ancient Civilisations from Scythia to Siberia, 21, Brill, pp.354-419

[23] Enlace: : Ai Khanoum - North Afghanistan by Ringo Stern | Polarsteps

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