

El casco romano de inspiración ática.
El casco ático fue empleado durante toda la República y hasta final del Imperio. De inspiración helenística, su uso estuvo reservado a los altos oficiales del ejército, es decir, de tribuno hacia arriba. También fue adoptado por la guardia pretoriana, pero exclusivamente como casco de parada, guardia y ceremonia (Menendez Argüín).
La arqueología no ha desenterrado ningún casco de este tipo, por lo que esta reconstrucción está elaborada a base de relieves y monumentos, como la columna trajana o el relieve del Louvre.
Este modelo, ricamente decorado, con motivos florales y una cabeza de Medusa en el frontal, reproduce representaciones que parecen representar a militares de alcurnia. La cabeza de Medusa es desmontable por un tornillo oculto. Incorpora un penacho longitudinal en rojo, por lo que es adaptado para recrear tribunos, prefectos y legados.
El penacho viene separado en el embalaje para facilitar el transporte. Se fija a la calota mediante dos tornillos (se incluyen) que quedan ocultos, con lo cual la fijación es sólida, cómoda y segura 100%.
Las carrilleras incluyen una arandela pasante por el interior, para el ajuste de barboquejo gracias al cordón de cuero que se incluye.
Todo el casco está forrado de cuero interiormente, un detalle que lo hace inigualable entre las demás réplicas de cascos romanos.
Un casco para tener expuesto todo el tiempo.
Detalles:
Ejemplo de casco ático, representado en relieve del Palacio Ducal de Mantua:
Características