ENCUADRE HISTÓRICO

Dura-Europos, situada en la actual Siria, cerca de la frontera con Irak, fue fundada hacia el año 300 a.C. a orillas del río Éufrates como un puesto militar por Seleuco Nicator, general de Alejandro Magno e iniciador del Imperio Seléucida tras la división del imperio helenístico a la muerte del rey macedonio. Su nombre combina dos palabras: "Dura" (derivado del arameo duru que significa "fortaleza") y "Europos", en honor a la ciudad natal macedonia de Seleuco, tal como la menciona el geógrafo Isidoro de Cárax[1].

Estratégicamente posicionada en la ruta que conectaba Antioquía con Seleucia en el Tigris, Dura-Europos integró la red de ciudades fortificadas establecida por Seleuco. En el siglo II a.C., los seléucidas urbanizaron la ciudad, transformándola en un núcleo comercial y cultural griego mezclado con elementos árabes.

BAJO EL IMPERIO ROMANO

En el año 113 d.C. los partos capturaron brevemente Dura-Europos, que sería de nuevo recuperada por Roma entre el 115 y el 117 d.C., tras la campaña de Trajano. 

Sin embargo, los partos la tomaron en su poder una segunda vez y la retuvieron hasta la segunda mitad del siglo II d.C.  Este periodo fue una etapa de prosperidad para Dura-Europos que mantuvo estrechos lazos comerciales, culturales y políticos con Palmira[2].

Recuperada de nuevo para Roma en época del emperador Lucio Vero, en el año 165 d.C., se convirtió en una fortaleza clave en la frontera oriental. En el 194 d.C., Septimio Severo la integró en la provincia de Syria Coele.

Desde el siglo III d.C., se acantonó en Dura-Europos la Cohorte XX Palmyrenorum Equitata, una unidad mixta de caballería e infantería de auxiliares palmirenos que incluía a jinetes sobre dromedarios; junto a ella estuvieron también otras unidades militares. 

 

Mapa de Dura-Europos hacia el 256 d.C.  Podemos ver la distribución de sus barrios y templos palmirenos, parto, romano, griego y judío, así como los de las torres de la muralla (Marcadas como T1,T2...).  En la torre 15 (T15) podemos ver la rampa de asedio construida por los sasánidas durante el asedio a la ciudad.  Fuente foto: Wikipedia /CC

 

Julio Terencio y sus soldados hacen una ofrenda en el Templo de Bel ante divinidades mesopotámicas o emperadores divinizados.  Este fresco nos muestra además las vestimentas militares imperiales y el vexilium o estandarte de la legión a la que pertenecían Julio Terencio y sus soldados (Fuente foto: Wikipedia/CC)

 

Entretanto, el Imperio Parto entró en decadencia hasta que fue finalmente absorbido en el 224 d.C. por el Imperio Sasánida, fundado por Ardashir I. Ardashir consolidó un estado centralizado y militarizado, con la intención de restaurar el antiguo esplendor del Imperio Aqueménida. Una de sus primeras acciones fue el intento de reconquistar los antiguos territorios aqueménidas que en ese momento estaban bajo control romano, como Mesopotamia, Siria y Asia Menor. Estas aspiraciones expansionistas sentaron las bases para los futuros conflictos con Roma.

SAPOR I Y LA GUERRA ROMANO-PERSA

Tras la muerte de Ardashir, subió al trono su hijo Sapor I en el 241 d.C., quien continuó la tarea de su padre de recuperar las tierras asiáticas en manos romanas. 

En una primera fase, atacó los dominios romanos en Mesopotamia. Sin embargo, fue derrotado en la batalla de Resaena (243 d.C.) por el emperador Gordiano III y su general Timesteo.  Sin embargo, hubo otra batalla, cerca de la actual Faluya donde no hubo un triunfador claro dado que romanos y persas se atribuyeron la victoria respectivamente. 

Camafeo persa de época sasánida representando montando a caballo a derecha al shāh sasánida Sapur I, y a la izquierda, a su rival, el emperador Valeriano (253-260). Ambos, monarcas coetáneos en el momento del asedio y caída de Dura-Europos en el 256 a.C.  Valeriano sería cuatro años después capturado por el rey persa y según algunas crónicas habría muerto ejecutado en Persia tras serle ordenado beber oro fundido. (Fuente foto: Wikipedia /CC; autora foto: Marie-Lan Nguyen)

Estos incesantes conflictos y las crisis internas que vivía el Imperio romano con las invasiones godas, obligaron a Filipo el Árabe, sucesor de Gordiano III[3], a firmar deshonroso tratado de paz (244 d.C.) con Sapor I donde Roma cedía el reino de Armenia a los persas y pagaba medio millón de denarios en tributos.

Sin embargo, en los años siguientes, contraviniendo el tratado de paz, Sapor I reorganizó su ejército, atacó diversas zonas de Asia Menor y Mesopotamia e incluso mandó asesinar al rey de Armenia aliado de los romanos, saltándose así lo estipulado en los acuerdos.

A partir del año 253 a.C.[4], Sapor intensificó sus ataques en el limes de Mesopotamia, Siria y Asia Menor y conquistó la ciudad de Antioquía, una de las mayores del Imperio Romano en Oriente, con un gran despliegue de maquinaria de guerra que incluía torres móviles de asedio, catapultas, balistas y un gran ariete. La ciudad fue saqueada, parcialmente destruida y muchos de sus habitantes fueron deportados al Imperio Sasánida, donde se les asignaron tareas en ciudades como Gundeshapur, que más tarde se convertiría en un centro de erudición.

Tras la conquista de Antioquía, Dura-Europos fue también atacada y los persas ocuparon por un tiempo esta zona, pero finalmente se limitaron a saquear los alrededores y se replegaron, consiguiendo un gran botín en tesoros y prisioneros.

EL GRAN ASEDIO DEL AÑO 256 D. C.

Los romanos reaccionaron y volvieron a ocupar la zona de Dura-Europos.

Conscientes de que la ciudad del Éufrates sería la siguiente en ser atacada, los soldados romanos fortificaron la ciudad, construyendo defensas adicionales que implicaron el soterramiento de edificios religiosos como la sinagoga para hacer barreras de arena.  También se ordenó aprovisionar víveres y sobre todo armas de todo tipo, lo que nos indica que la guarnición romana que la defendía estaba bien pertrechada tal como nos han confirmado los hallazgos arqueológicos que comentaremos después.

Reconstrucción hipotética de un legionario romano acantonado en Dura-Europos hacia el 256 d.C. Lleva en la cabeza un yelmo del tipo Niederbieber, Lorica Hamata con representaciones de Marte, Subarmata y túnica roja. Lleva un puñal (pugio) tipo Vimose y balteus de hojas decorativas. Podemos ver reconstruido el scutum hallado en Dura-Europos, uno de los pocos ejemplares conservados de este tipo de defensa.  En su mano lleva una vara con rematada en una Niké. Modelo hecho por el arqueólogo y artista 3D, Michael Weinert.  Créditos foto: Enlace[5]

Dura-Europos se convirtió así en el nuevo bastión romano frente a los sasánidas en las orillas del Éufrates. Durante tres años, esta zona sufrió constantes ataques y escaramuzas con las tropas sasánidas.

Oriente Medio en época de Sapur I y Gordiano III.  Podemos ver a orillas del Éufrates la ciudad de Dura-Europos, justo en la frontera con el Imperio Sasánida. Créditos de foto: Pinterest

En el 256 d.C.[6], Sapor I decidió asestar el golpe definitivo a Roma en Mesopotamia y ordenó atacar y asediar Dura-Europos. Su conquista les daría a los sasánidas la posibilidad de avanzar sin grandes problemas hacia el Mediterráneo oriental. 

No sabemos cómo fueron los ataques y fases del asedio, pero los descubrimientos arqueológicos, en especial los de estas últimas décadas, nos permiten reconstruir parte de la campaña militar.  Lo que sí parece claro es que, al igual que en Antioquía, el ejército sasánida usó técnicas avanzadas de ingeniería militar.

A lo largo del asedio parece que hubo ataques aislados iniciales como lo demuestran la gran cantidad de flechas halladas en las cercanías de la puerta principal de la muralla de la ciudad.  Ello nos hace presuponer que los primeros intentos de conquistar la ciudad con ataques o máquinas de guerra fueron infructuosos, y que se decidió cambiar de táctica.

La nueva estrategia que decidieron los sasánidas fue excavar túneles subterráneos (minas) para hacer colapsar los cimientos de las murallas y las torres romanas de la ciudad. Por su parte, los romanos, respondieron con sus propios túneles (contraminas) para buscar los hechos por los persas y reforzaron las murallas con terraplenes de tierra para limitar los daños en caso de colapso parcial.

Casco sasánida hallado en la contramina de la torre 19 de Dura Europos. Año 256 d.C.  Fuente foto: Twitter de Jim Craig (Enlace[7])

 

Recientemente, se produjo uno de los hallazgos más impactantes relacionado con estas tácticas de mina-contramina en la llamada torre 19.  En uno de los intentos de frenar el túnel de los persas los persas, los romanos hicieron otro y lo interceptaron. Sin embargo, en vez de encontrarse a sus enemigos persas al otro lado del túnel, se encontraron con una cortina de componentes minerales en suspensión, que, al ser quemados, provocaron un humo tóxico se fue hacia el lado del túnel romano. Esta táctica se convirtió en uno de los primeros usos de armas químicas primitivas documentados en la Historia.  

Esqueleto del soldado persa aún con su cota de malla encima encontrado en el túnel o mina de la torre 19. Es posible que el propio soldado fuera víctima de los gases tóxicos que él mismo provocó con la mezcla química a la par que los otros 19 soldados romanos encontrados en la mina.  Créditos de la foto: Art Gallery of the Yale University (Fuente foto[8])

Según los recientes análisis arqueológicos del profesor Simon James (Universidad de Leicester), los persas utilizaron sustancias inflamables como azufre y betún en los túneles que al quemarlas produjeron gases que asfixiaron a los soldados romanos que defendían las galerías[9]. No se sabe si utilizaron fuelles para distribuir el gas o si este se dispersó naturalmente, pero la táctica resultó tan trágicamente efectiva que, de golpe, 20 soldados romanos perdieron la vida, tal como lo confirmaron los hallazgos arqueológicos entre 1920 y 1930.

Parece que al final los soldados romanos lograron repeler aquel ataque, porque los sasánidas pasaron a minar otra torre, la 15, afectándola hasta sus cimientos, ante lo cual reaccionaron los romanos colocando un contrafuerte[10].

Viendo la tenaz resistencia romana, los persas acordaron una doble estrategia:  atacar con rampas las torres de las murallas para distraer a los defensores romanos mientras construían un tercer túnel bajo los cimientos de la ciudad que no fue descubierto.  Esta nueva doble táctica sí tuvo éxito y parece ser que el nuevo túnel permitió la entrada por sorpresa de los sasánidas que acabaron atacando y ocupando Dura-Europos.

Tras la conquista de Dura Europos, persisten dudas sobre si los romanos optaron por la rendición o si la ciudad fue tomada por asalto directo. Del mismo modo, el destino de los civiles y soldados capturados sigue siendo incierto: pudieron haber sido ejecutados o deportados, como ocurrió tras la caída de Antioquía. Esta última posibilidad es respaldada por el profesor Simon James, quien sostiene que la deportación habría sido el desenlace más probable.

Poco tiempo después, los sasánidas abandonaron la ciudad, que, debido a su aislamiento geográfico, nunca fue reocupada ni por los romanos ni por los persas.

OLVIDO, DESCUBRIMIENTO Y ESTADO DE CONSERVACIÓN

Tras el paso de los sasánidas, las ruinas quedaron en el olvido y nunca se volvió a habitar el lugar, el cual quedó sepultado bajo las arenas.  Gracias a esto, Dura-Europos fue conocida como la "Pompeya del desierto" debido a la extraordinaria conservación de las ruinas de sus edificios y el valor de las piezas y obras artísticas allí encontradas.

Siglos después, las ruinas fueron redescubiertas en 1920 por soldados británicos estacionados en Siria.

Las primeras excavaciones sistemáticas comenzaron en 1922, lideradas por arqueólogos como Franz Cumont y Michael Rostovtzeff. Estas investigaciones revelaron la gran importancia de la ciudad como ejemplo de crisol cultural y militar en la frontera oriental del Imperio Romano.

Posteriormente, y hasta los primeros años del siglo XXI se hicieron distintas catas y campañas que continuaron hasta la guerra de Siria y la llegada del ISIS. 

Algunos de los monumentos más significativos que se hallaron fueron:

  • La sinagoga de Dura Europos: Decorada con magníficos frescos que representan escenas bíblicas del Antiguo Testamento, es uno de los ejemplos más antiguos y mejor conservados de arte judío.
  • La iglesia cristiana: Considerada una de las iglesias más antiguas conocidas, con frescos que ilustran escenas del Nuevo Testamento. Esta iglesia se halla en lo que fue una antigua casa.
  • El templo de Bel: Un santuario dedicado a la divinidad mesopotámica Bel, que refleja la diversidad religiosa de la ciudad.  En el caso de Dura-Europos, se produce un posible sincretismo con los dioses palmirenos[11].
  • El Mitreo: Un templo dedicado al dios Mitra, popular entre los soldados romanos.
  • Las murallas y puertas de la ciudad: Incluyendo la Puerta de Palmira, que muestra la arquitectura defensiva romana. Se trata de murallas de 3 metros de ancho protegidas por

Tras las excavaciones, partes de las murallas y de estas edificaciones arriba citadas se fueron consolidando y restaurando para evitar su deterioro.

Armadura catafracta para caballo hallada en Dura-Europos. Siglo III d.C. (Museo de la Universidad de Yale)  Fuente foto: Karl Steel (Enlace a Flickr[12])

Otros significativos hallazgos fueron además de los túneles y los restos humanos ya mencionados, los de las esculturas, pinturas al fresco y, sobre todo, material militar romano y persa, como armas, piezas de cota de malla, armaduras catafractas o un scutum pintado de madera, uno de los pocos conservados en el mundo.

Ruinas de la ciudadela  y el palacio de Duras Europos en la actualidad, con los muros parcialmente restaurados. Fuente foto: Wikipedia /CC

 

Sin embargo, en el primer cuarto del siglo XXI, el yacimiento arqueológico de Dura-Europos ha sufrido daños significativos debido a la guerra de Siria, a la destrucción realizada por el ISIS y al saqueo de antigüedades por buscadores de tesoros.  

Los hallazgos y piezas arqueológicas recuperadas durante las excavaciones entre 1920 y 1930, muchos de los cuales se preservan en museos como la Yale University Art Gallery, constituyen una fuente invaluable para el análisis de la historia y la cultura de Dura-Europos.

Este yacimiento no solo pone de manifiesto la brutalidad y la constante evolución de las tácticas militares en las luchas por el poder y el territorio, sino que también nos demuestra cómo, en tiempos de paz, diversas religiones, idiomas y culturas podían coexistir y enriquecerse mutuamente en un entorno urbano compartido.

 

BIBLIOGRAFÍA Y WEBIOGRAFÍA

BAIRD, J.A. (2018) “Archaeology from a Distance: Dura Europos in the New Millennium. Session for AIA 2018, Boston”. Enlace: https://www.academia.edu/33192108/Archaeology_from_a_Distance_Dura_Europos_in_the_New_Millennium_Session_for_AIA_2018_Boston  [Consultado el 20/4/2025]

 

BLAZQUEZ MARTINEZ, José Mª (1981). “Dura Europos, enclave comercial sobre el Éufrates” en Revista de Arqueología 9, 1981, pp. 27-34.

BRODUY, Lisa R. (2011). Dura-Europos: Crossroads of Antiquity. Edited by Lisa R. Brody and Gail L. Hoffman. Chestnut Hill, MA: McMullen Museum of Art, Boston College.

CARVAJAL, Guillermo (2016). “La primera batalla subterránea de la historia y la guerra química entre persas y romanos” en Blog LA BRUJULA VERDE. [Consultado el  20/4/2025]

JAMES, Simon (2009). The Excavations at Dura-Europos conducted by Yale University and the French Academy of Inscriptions and Letters 1928 to 1937. Final Report VII: The Arms and Armour and other Military Equipment. Oxbow Books.

MACDONALD, David. (1986). “Dating the Fall of Dura-Europos.” en Historia: Zeitschrift Für Alte Geschichte 35 (1), pp. 45–68.

SILVER, Carly (2010). “Dura-Europos: Crossroad of Cultures” en Archaeology Archive. Enlace: Archaeology Magazine - Dura-Europos: Crossroad of Cultures - Archaeology Magazine Archive [Consultado el 20/04/2025]

UNIVERSIDAD DE YALE. Galería de fotos. Dura-Europos: Excavating Antiquity | Yale University Art Gallery

[1] En el artículo, la denominaremos Dura-Europos tal como se la conoce internacionalmente. En su libro Etapas Partas o Periégesis, el geógrafo Isidoro de Cárax, que probablemente vivió bajo los primeros emperadores romanos, la llama "la ciudad de Dura Nicanoris, fundada por los macedonios, también llamada por los griegos Europus".

[2] Véase BLAZQUEZ MARTINEZ, José Mª (1981). “Dura Europos, enclave comercial sobre el Éufrates” en Revista de Arqueología 9, 1981, pp. 27-34.

 

[3] Gordiano III había sido asesinado por Filipo el Árabe quien reinó solo hasta el 249 a.C.  Posteriormente, Filipo el Árabe sería asesinado por Decio al que sucederían otros emperadores que reinaron brevemente en los años siguientes hasta la llegada de Valeriano I en el 253 d.C.

 

[4] En ese mismo año asciende al trono Valeriano I, tras un periodo convulso a nivel interno en el Imperio Romano de Occidente.

[5] Michael Weinert - Roman Legionary 256AD "Dura Europos"

[6] Otros autores creen que fue en el 257 d.C.

[7]Posteada en Twitter por Jim Craig (Enlace: ????????????ℭ???????????????? en X: "A Sasanian helmet from the siege of Dura-Europos 256AD, found in the same Roman countermine as the famous scutum. When the armys met it's believed the Sasanians used 'chemical warfare' by burning petroleum and sulphur, suffocating up to 20 Romans before stacking their bodies up. https://t.co/XZiyITWxq4" / X

[8] Buried soldiers may be victims of ancient chemical weapon | Live Science

[9] Los persas perdieron a uno de sus soldados también. La posición de los cuerpos, apilados deliberadamente, indica que los persas los movieron después de su muerte para hacer una especie de barricada y después, bloquearon con piedras de un derrumbe su propio túnel para evitar que los romanos lo reutilizaran.  Algunos soldados romanos aún conservaban en sus cinturones los saquitos con monedas de su última paga, las cuales sirvieron para datar con precisión el año del asedio y toma de Dura-Europos.

[10] CARVAJAL, Guillermo (2016). “La primera batalla subterránea de la historia y la guerra química entre persas y romanos” en Blog LA BRUJULA VERDE. [Consultado el 20/4/2025]

 

[11] Bel, cuyo nombre deriva del acadio bēlu que significa "Señor" o "Amo," era más un título honorífico que un nombre propio. En la religión mesopotámica, Bel se utilizaba como epíteto para varias deidades, pero sobre todo con Marduk, dios de las tormentas, gobernante del cielo y la tierra y figura central del panteón babilónico. En el caso de Dura-Europos, aunque se ha atribuido a Bel-Marduk la advocación de este templo, algunos autores creen que estaría dedicado al panteón de dioses de la cercana Palmira.

[12] Iron Horse Panoply ca. A.D. 165-256 | Dura-Europos has provi… | Flickr

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