Ya instaurado en el poder Abd al-Rahmān I, Al-Andalus se independiza definitivamente del nuevo Califato Abasí de Bagdad y con sus sucesores, se va consolidando como un Estado islámico propio.  Continuamos en este artículo nuestro recorrido por la Historia de Al-Ándalus abarcando ahora la época de los primeros emires omeyas de Al-Andalus: Hisham I y Al-Hakam I.

ENCUADRE HISTÓRICO

Tras años de luchas tribales e interfamiliares, ʿAbd al-Rahmān I había logrado entronizarse como emir de Al-Ándalus inaugurando así un nuevo periodo histórico y una nueva dinastía gobernante, la Omeya.

Los años finales de su vida no fueron fáciles, especialmente cuando designó como sucesor al trono a su hijo Hishām, lo que llevó a enfrentamientos con sus otros hijos ʿAbd Allāh y  Sulaymān.

A su muerte en el 788 dejó un estado consolidado y en gran parte pacificado y estaba comenzándose a construir   uno de sus legados más importantes y aún visible hoy:  La Mezquita de Granada, sobre los restos de un recinto palaciego obispal anterior de origen tardorromano y visigodo, tal como sostiene el profesor Arce Sanz[1].

Árbol genealógico de Abd al-Rahma I, Hisham I y Al-Hakam I.  Fuente enlace: [2]  Reyes Medievales de España.

HISHAM I (788-796)

Comenzó su reinado enfrentado a sus hermanos ʿAbd Allāh y Sulaymān los cuales se sublevaron contra su autoridad nada más subir al trono. Hishām I pudo solventar esta crisis con ayuda de Mūsà ibn Fortún, del clan de los Banū Qasī, una importante familia de origen muladí que gobernaba en el Valle del Duero[3].

A nivel personal, Hishām tenía ascendencia medio visigoda ya que su madre fue una esclava de este origen llamada Hawra y había recibido en su niñez una esmerada educación religiosa y principesca.

Durante los 11 años de su reinado se produjeron algunas rebeliones de origen tribal y étnico: Por un lado, los bereberes se alzaron en la zona de la Serranía de Ronda mientras que al Norte, en la Marca Superior, distintas rebeliones de tribus árabes de origen yemení se sucedieron una tras otra, siendo sofocadas duramente por tropas emirales cordobesas en alianza con los Banū Qasī.

LA BATALLA DE LUTOS (794)

Por otro lado, Hishām I se enfrentó con los reinos cristianos del Norte a quienes declaró la ŷihād o guerra santa, a los que atacó en victoriosas campañas anuales, especialmente en verano, llamadas ‘aceifas’ con las cuales obtuvo una ingente cantidad de botín de guerra y de prisioneros destacando las del 791, 794, 795 y 796.

De todas ellas, sólo la del año 794, acabó en derrota: Tras una campaña por tierras de Álava, las tropas andalusíes llegaron al corazón del Reino de Asturias regentado entonces por Alfonso II y devastaron Oviedo y numerosas iglesias entre ellas la primigenia Catedral ovetense.  

Vista aérea del Picu Mirayu con la carretera que bordea el puerto de La Mesa y a derecha, el lugar de la batalla, una vega convertida en lodazal donde habría perecido la mayor parte de la tropa emiral.  Foto: Google Maps.

Al volver hacia el Sur por la zona del puerto de la Mesa[4] las tropas emirales fueron emboscadas por las de Alfonso II en una zona llamada Lutos (Los Lodos) sufriendo una gran derrota.  Como en el caso de Covadonga, las cifras de víctimas se exageran y las fuentes cristianas (Rotense y Ad Sebastianum) hablan de 70.000 muertos en la contienda entre ellos, uno de los generales andalusíes.  Aunque inicialmente se propuso una zona llamada Los Llodos por autores como Juan Uría o Sánchez Albornoz, recientemente en 2022, una nueva teoría con más base científica defendida por los arqueólogos Alfonso Fanjul y Francisco Xosé Fernández Riestra, y la doctora en Geología Susana Fernández proponen como lugar de la batalla el llamado Picu Mirayu y sus faldas, en la zona de Las Veigas[5].

SUS ÚLTIMOS DÍAS

Pese a la guerra y las rebeliones, podemos decir que el reinado de Hishām I fue una época de relativa tranquilidad en Al-Ándalus. 

A nivel personal, Hishām  fue un piadoso musulmán que bajo su reinado protegió e impulsó a la llamada escuela jurídica malikí que sería en los siglos siguientes la imperante en Al-Andalus. 

También fue un hombre culto de quien se dice que dejó numerosos escritos, entre ellos unas máximas para su sucesor, el príncipe Al-Hakam.

Techumbre con artesonado de madera de la Mezquita de Córdoba perteneciente a la parte construida por Abd al-Rahman I y su sucesor Hisham.   Los arcos están hechos en ladrillo. La techumbre de madera sigue modelos omeyas vistos ya en la mezquita de Damasco. (Foto de la autora)

Continuó la construcción de la Mezquita de Córdoba iniciada en 785 por su padre ʿAbd al-Rahmān I encargando la construcción de la pila de abluciones, las galerías del oratorio de mujeres y el que fue el primer alminar de la Mezquita, de planta cuadrangular.

Sin embargo, el reinado de Hishām I fue muy breve, solo duró 11 años, muriendo con sólo 39 años en abril del 796.

AL-HAKAM I (796-822)

Nacido y educado en el Alcázar de Córdoba, el príncipe Al-Hakam sucedió a su padre Hishām I con 26 años siendo el tercer emir del Emirato Independiente de Al-Andalus.  Antes de subir el trono había desempeñado el cargo de gobernador de Toledo.

A diferencia de su padre, su reinado se caracterizó por ser una época convulsa de guerras y crisis políticas como la nueva  rebelión de sus tíos ʿAbd Allāh y Sulaymān[6] a la que tuvo que hacer frente y que acabaron en fracaso y en un final desigual para ambos: Con ʿAbd Allāh, el emir fue clemente y le permitió vivir en Valencia mientras que el segundo,  a pesar de una perdón inicial, volvió a sublevarse y acabó asesinado.

Desde el principio de su reinado, Al-Hakam fue criticado por ser un musulmán impío y bebedor de vino lo que le trajo polémicas con los ulemas y fieles musulmanes[7].  

En su entorno palaciego configuró una guardia especial formada por 2000 mercenarios de origen bereber y europeo.  Entre los soldados de origen europeo estaban los llamados “eslavos”, también llamados “los mudos”, ya que no hablaban ni el árabe ni el romance andalusí[8].  También atrajo a su corte a algunos cristianos peninsulares.

Todos ellos estaban comandados por un mozárabe de alta alcurnia llamado Rabí ibn Teodulfo y residían en dos cuarteles cercanos al Palacio Emiral.  Con el tiempo Ibn Teodulfo iría adquiriendo un enorme poder a la sombra del emir convirtiéndose casi en su valido.

Dirham de plata acuñado en época de Al-Hakam I.  Fuente: Wikipedia

Además de las rebeliones de sus familiares omeyas, por todo Al-Ándalus se produjeron distintas revueltas de tipo étnico destacando la de los muladíes de Mérida, Córdoba y sobre todo, Toledo en donde se produjo la famosa Jornada del Foso.

INNOVACIONES ECONÓMICAS Y SOCIALES

Introdujo los dirhams de plata y otros tipos de moneda junto al dinar de oro en la economía andalusí ayudando al desarrollo del comercio. Asimismo, fomentó la construcción de mezquitas y edificios públicos por todo Al-Andalus.

Sin embargo, en Córdoba, se produjo un alza de precios y un incremento de la presión fiscal a causa de lo cual el pueblo y los ulemas comenzaron a ir contra el hombre de confianza de Al-Hakam I,  Rabīʿ ibn Teodulfo,  lo que se tradujo en una gran tensión social hacia su persona.

LA REBELIÓN DEL ARRABAL DE SECUNDA

En Córdoba, la tensión social fue en aumento y supuso que los muladíes y mozárabes (cristianos andalusíes) del Arrabal de Secunda (Saqῡnda en árabe) se sublevaran contra la autoridad omeya.

El detonante de la revuelta fue la muerte de un artesano a manos de un soldado del emir. Los amotinados se dirigieron al puente sobre el Guadalquivir que unía la ciudad con el arrabal con el objetivo de tomar el alcázar. Consiguieron cruzarlo y llegar hasta las murallas del palacio emiral.

La rebelión estuvo a punto de triunfar y llegar al alcázar omeya si no hubiese sido por las tropas de palacio, que, comandadas por un cadí, rechazaron a los rebeldes y los obligaron a retroceder.

Como medida de represión, durante tres días las tropas emirales comenzaron a saquear y a expulsar de sus casas a los habitantes del arrabal.  También hubo una gran represión en la que hubo matanzas y se hicieron prisioneros de los que Al-Hakam I mandó crucificar a modo de castigo ejemplar a 300  de ellos,  de alta posición social, sin distinguir entre cristianos y musulmanes.

Muchas familias andalusíes expulsadas del arrabal acabaron por salir de Al-Ándalus poniendo rumbo al Magreb, otras viajaron a Sicilia y Egipto e incluso un gran grupo llegó a Creta donde fundó un emirato.

La Península Ibérica en una perspectiva general del siglo IX con los estados y señoríos mencionados en el artículo.  Como observación al lector las ciudades de Almería o Murcia aún no estaban creadas, lo que ocurrirá a partir de Abd al-Rahman II, sucesor de Al-Hakam I.  Fuente: Wikipedia

ACEIFAS CONTRA LOS CRISTIANOS

Al-Hakam I realizó en vida un total de cinco aceifas contra los estados cristianos del Norte y en especial, contra el Condado de Castilla logrando conquistar Calahorra (796) logrando vencer a los vascones en el 816.

Sin embargo, aprovechando el caos existente en el estado andalusí, el Reino de Asturias comenzó una contraofensiva y comenzó su expansión hacia el Sur llegando incluso a Lisboa (798).

Por su parte, los francos de Ludovico Pío atravesaron los Pirineos y le arrebataron en el 801 la ciudad de Barcelona.  Pudieron establecer así establecieron una serie de condados como Barcelona, Cardona o Vic que se englobaron en la llamada Marca Hispánica y cuya frontera más meridional se fijó en el Río Llobregat. 

SUS ULTIMOS DIAS

Los últimos días de Al-Hakam I fueron tristes y se cuenta que los pasó alejado del mundo en su palacio.

A causa de la gran represión que llevó a cabo en sus años de gobierno, el pueblo, los ulemas y hombres religiosos le volvieron la espalda. Sin embargo, a nivel político y social sentó las bases para asentar la dinastía omeya y que su heredero continuase su camino.

Padre de casi 40 hijos (19 de ellos varones), Al-Hakam I moriría en 822, a la edad de 52 años siendo sucedido por su hijo ʿAbd al-Rahmān II.

BIBLIOGRAFIA

ARCE SANZ, F. (2015): “La supuesta basílica de San Vicente en Córdoba: de mito histórico a obstinación historiográfica”, Al-Qantara, 36-1, pp. 11-44.

FANJUL, Alfonso, FERNANDEZ RIESTRA, Francisco Xosé y FERNANDEZ, Susana (2022) “La Batalla de Lutos /Los Llodos. (Asturias, año 794). Una hipótesis de ubicación en Las Veigas-Picu Mirayu)”. Disponible online en: (24) La batalla de los Lutos/Los Llodos (Asturias 794). Una hipótesis de ubicación en las Veigas-Picu Mirayu . | Alfonso Fanjul Peraza - Academia.edu

LEVI-PROVENÇAL, E. La España musulmana hasta la caída del califato de Córdoba (711-1031). Volumen nº4 de la Historia de España de Menéndez Pidal. (Madrid: Ed. Espasa-Calpe. 1992).

MANZANO MORENO, Eduardo (1991). La frontera de al-Ándalus en época de los Omeyas. Consejo Superior de Investigaciones Científicas. Madrid

MANZANO MORENO, Eduardo (2006). Conquistadores, emires y califas: los omeyas y la formación de al-Ándalus. Barcelona.

ORELLA UNZUÉ, José Luis (2022). Los Banu Qasi: Vascones islamizados. Editorial Nabarralde.

VALLVE BERMEJO, Joaquín (2003). Abderramán III: califa de España y Occidente. Barcelona: Ariel.

 

[1] Como observará el lector no seguimos la teoría de que la Mezquita fue levantada sobre la Iglesia visigoda de San Vicente tal como se había creído tradicionalmente y que aún puede leerse en la web oficial de este monumento nacional.  Los nuevos estudios arqueológicos y documentales realizados en estos años demuestran que las estructuras preislámicas encontradas en las catas y excavaciones arqueológicas de la Catedral apuntarían a un edificio monumental religioso, pero no a una basílica. Cfr. ARCE SANZ, F. (2015): “La supuesta basílica de San Vicente en Córdoba: de mito histórico a obstinación historiográfica”, Al-Qantara, 36-1, pp. 11-44.

[2] Link Online: Hisham I emir de Córdoba (esy.es)

[3] Los muladíes eran los andalusíes de origen convertidos al islam.  Los Banū Qasī eran una poderosa familia fundada por un tal Casius, noble de origen visigodo (según Ibn Hazm) convertido al Islam durante el periodo de la conquista de Al-Andalus por Mūsà ibn Nusayr.   Con su conversión, Casius se convirtió en Mūsà (quizás en honor al conquistador ándalusí) y se sometió a la autoridad musulmana en calidad de mawla de los dirigentes omeyas.  Cfr. CAÑADA YUSTE, Alberto (1980). “Los Banu Qasi (714-924)”  (PDF). Príncipe de Viana (año 41): 5-93. 

[4] Puerto usado frecuentemente por las tropas musulmanas en su acceso o salida de Asturias.

[5] FANJUL, Alfonso, FERNANDEZ RIESTRA, Francisco Xosé y FERNANDEZ, Susana (2022) “La Batalla de Lutos /Los Llodos. (Asturias, año 794). Una hipótesis de ubicación en Las Veigas-Picu Mirayu)”. Disponible online en: (24) La batalla de los Lutos/Los Llodos (Asturias 794). Una hipótesis de ubicación en las Veigas-Picu Mirayu . | Alfonso Fanjul Peraza - Academia.edu [Consultado el 10/01/2024]

[6] A quienes ya vimos rebelados contra su entonces hermano Hishām I. Estos príncipes omeyas eran hijos como Hishām I, de ʿAbd al-Rahmān I y por tanto tíos de Al-Hakam I quien era su sobrino.

[7] Una anécdota sobre su vida cuenta que cuando Al-Hakam iba los viernes a rezar a la mezquita aljama algunas voces anónimas le increpaban en la sala de rezos gritándole “¡Borracho, ve a rezar!”

[8] VALLVE BERMEJO, Joaquín (2003). Abderramán III: califa de España y Occidente. Barcelona: Ariel, p.10

 

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