Todo el mundo sabe que los cananeos fundaron ciudades en el Extremo Occidente, como Cádiz, Sevilla o Huelva. Las fundaron en islas, como la propia Tiro, metrópoli de la que provenían.

La fundación mítica de esas ciudades se atribuía a Melqart, que los griegos conocían como Hércules, que murió y fue enterrado en Cádiz.

...cuando Hércules pereció, según creen los africanos, en España.

Gayo Salustio Crispo, Guerra de Yugurta 18,3

En la Tumba de Melqart, que se hallaba en la isla de Sancti Petri, al este de Cádiz, existió un faro monumental de cuatro cuerpos, con una gran escultura dorada de Hércules en la cúspide.

...el Heraklion se encuen­tra al otro lado, al Este, por donde la isla se aproxima más al continente, estando separada de éste por un estre­cho de alrededor de un estadio.

Estrabón, Geografía III,3

"en Cádiz Hércules levantó una columna sin parangón en el mundo".

Ahmad ibn Muhammad al-Razi (887-955)

Melqart era un dios protector de la navegación y una divinidad solar, algo que resaltaría con su reflejo dorado sobre el mar.

Al oeste de la tumba, que estaba en el centro de la isla, se hizo un santuario que se llenó de riquezas. Sabemos que el monumento no estaba sobre el santuario, sino hacia el Este del santuario, ya que el sacerdote hace el sacrificio funerario mirando hacia la salida del sol.

“Es costumbre en los templos rociar con sangre diariamente el altar... Como el asedio se dilatara, llegaron a faltar las víctimas. Estando en esta dificultad, el sacerdote tuvo el siguiente sueño: creyó hallarse en medio de las Columnas del Herakleion, de cara al altar, cuando vio posado un pájaro que quería volar hacia él. El ave alzó el vuelo y se puso en sus manos rociando el altar con su sangre. Después de esta visión, a la mañana siguiente, se fue al altar y según lo había soñado miró hacia la torre y vio un ave como la del sueño. Esperando se realizara la visión, se puso en pie. El ave descendió volando, posándose sobre el altar, yendo a manos del Sacerdote Supremo. Fue sacrificada y el altar fue rociado con su sangre”.

Porfirio (De la abstinencia de comida de origen animal 1,25)

Bogos sitió el Santuario de Heracles, que era muy rico.

Porfirio (De la abstinencia de comida de origen animal. 1,25)

Mausoleo púnico de Ateban, en Dougga (Túnez), cuadrangular y de cuatro cuerpos y 21 metros de altura.

Esa escultura púnica arcaica, vestida a la manera oriental, se consideró una de las maravillas del mundo y era conocida desde la Antigüedad:

Una de las maravillas del mundo es el ídolo de Cádiz, que se encuentra en la región occidental de al-Andalus, sobre el mar de la provincia de Sidonia. De él se ocuparon los antiguos y luego los historiadores musulmanes han trasladado su noticia.

Abü ‘Umar Yüsuf Ibn 'Abd al-Barr (978-1071), Bahyat al-mayalis wa-uns al-muyalis wa-sahd al-dahim wa-hayis

“El caso de estos ídolos es muy conocido desde la Antigüedad hasta el tiempo presente, que es el año 345 de la Hégira (956-957 d.C.). Lo han referido los filósofos antiguos y otros sabios, entre cuantos se han ocupado de la forma de la Tierra y de las noticias del mundo. Uno de ellos es el autor de La Lógica (*), en su libro de Los Mirabilia, que consta de cuatro capítulos, en el primero de los cuales trata sobre ello al hablar del rio que se conoce por el nombre de Tarsis (**), el cual fluye hasta llegar más allá de los ídolos que erigió Hércules, el gran rey”.

* Aristóteles

** Se refiere al río Guadalquivir

Hacia el año 956 Al-Mas-udi escribía que formaba parte de un sistema de estatuas en islas.

“En esta isla, se levanta un gran almenara de admirable fábrica, con una columna en su cima y sobre ésta una estatua de cobre que se distingue, por su gran tamaño y elevación, desde Sidonia# y aún más allá. Detrás de la columna de este mar y a intervalos fijos hay otras estatuas en unas islas que se ven las unas desde las otras y son las estatuas que llaman las Herácleas porque fueron construidas en los tiempos antiguos por Hércules, el gran rey, las cuales avisan a quienes las ven de que no se puede ir más allá de ellas... (con) la variedad de los gestos en las manos”.

Abü al-Hasan Alí ibn al-Husayn ibn Alí al-Mas-udi, Al-Tanbih wa-l-israf

El tamaño del monumento no se podía realizar con la tecnología constructiva de los cananeos. En realidad no sé consiguió edificar en esas dimensiones hasta época helenística. El carácter colosal del monumento impide que se pueda atribuir a la iniciativa de un ciudadano privado o incluso de una ciudad, por lo que podría haber sido un proyecto de Estado liderado por Aníbal, que juró allí su odio eterno a los romanos. Aníbal era un experto en propaganda, como podemos ver en el episodio de los anillos de ciudadanos arrebatados a los romanos en Cannas y esparcidos ante el senado de Cartago.

Con la toma de Sagunto en 219 a.C., cuando ya no había otra opción más que la guerra a muerte contra Roma, Aníbal obtuvo un gran botín del que guardó una parte. Luego Aníbal se trasladó a Gadir para cumplir los votos que había hecho en la tumba de Hércules, igual que hizo Alejandro tras la toma de Tiro, en cuyo templo de Hércules había dejado ofrendas. Todo lo que hacía Aníbal, aun pareciendo religioso, era un acto político.

La ciudad fue tomada con un enorme botín. A pesar de que en su mayor parte había sido destruido adrede por sus dueños, y de que durante la matanza la rabia apenas había hecho distinción alguna de edades, y los prisioneros habían constituido el botín de la tropa, sin embargo es un hecho comprobado que con el importe de la venta de los objetos se reunió bastante dinero y que se envió a Cartago abundante mobiliario y ropa de gran valor.

Tito Livio, Ab urbe condita 21,15

Representación de Anibal en el Museo Pushkin (Moscú).

Aníbal, después de pasar revista a las tropas auxiliares de todos los pueblos, marchó a Cádiz y cumplió sus votos a Hércules comprometiéndose con otros nuevos para el caso de que todo lo demás saliera bien.

Tito Livio, Ab urbe condita 21,9

Honró luego el altar del dios portador de la clava y lo colmó de ofrendas, despojos semicalcinados poco antes adquiridos como vencedor en la humeante ciudadela de Sagunto.

Silio Itálico, Púnica III,14

Al llegar a Tiro comprobó que su flota ya había llegado al puerto, por lo que organizó de nuevo sacrificios y juegos gimnásticos y musicales en honor de Heracles.

Lucio Flavio Arriano, Anábasis de Alejandro Magno III,6

Alejandro celebró sacrificios en honor de Heracles y organizó una procesión con su ejército en armas, en la que también las naves formaron en honor de Heracles. Se celebró además un certamen gimnástico y una carrera de antorchas en el templo. Depositó en él como ofrenda la máquina con que se había derribado el muro, y asimismo fue ofrendada a Heracles la nave que los tirios habían dedicado a y que había sido capturada por Alejandro.

Lucio Flavio Arriano, Anábasis de Alejandro Magno II,24,6

Igual que ese faro en el mar, Aníbal construyó torres de vigía para enviar señales a largas distancias.

Esto se conoce por múltiples comprobaciones: en África e Hispania la de las torres de Aníbal.

Plinio, Historia Natural 2,181

Tras la derrota de los cartagineses en la Segunda Guerra Púnica, el monumento se atribuyó a Alejandro para que no fuese derribado por los romanos. Es lo que explica el texto de Abu Hamid Al-Garnáti (Granada 1080-Damasco 1169), en su obra Tuhfat al-albab:

“La mandó levantar el Bicorne (Alejandro Magno) (I), aunque con segura certeza sólo Dios lo sabe. En Al-Andalus hay una isla en el punto en que confluye el Océano Negro (II) con el Mar de Riim (III) en la cual se edificó una almenara de piedra negra (IV), sin usar hierro para nada. Tiene 100 codos de altura o quizá más, es cuadrada en su base y redonda en su parte superior y carece de puerta por ser totalmente maciza. En su cumbre hay una figura de un individuo negro, como un zinyí (negro), envuelto en una túnica de oro, que viste de manera extraña y singular (V). Tiene descubierto el hombro derecho y el brazo y la mano extendidos, con el dedo índice señalando en dirección al-Magrib (Occidente), en el Océano Negro, en ademán de asir unas llaves...”

  1. Corán 18:83-101
  2. Océano Atlántico.
  3. Mar Mediterráneo.
  4. Parece que se refiere a la piedra ostionera típica de Cádiz.
  5. Estaban acostumbrados a ver estatuas romanas con sus vestimentas civiles y militares, así que habla de algo distinto.

Allí había otras estatuas de Alejandro, como aquella ante la que se amargó César.

Durante su cuestura, obtuvo la España ulterior, donde, al visitar las asambleas de esta provincia, para administrar justicia por delegación del pretor, llegando á Cádiz y viendo cerca de un templo de Hércules la estatua de Alejandro Magno, suspiró profundamente como deplorando su inacción.

Cayo Suetonio Tranquilo (70–126 d.C), Vida de los doce Césares

Se trataba de la segunda construcción más alta del mundo romano, con más de 60 metros de altura, por detrás del faro de Alejandría, que también tenía una escultura monumental. Este faro se veía a grandes distancias debido a su altura y al brillo de la estatua que lo coronaba.

Este faro servía de guía a los musulmanes en sus entradas y salidas del Océano.

Al-Zuhrí, “El mundo en el siglo XII”

La pintura mural aparecida en la factoría romana de salazón que se encontraba en el antiguo solar del Teatro Andalucía de Cádiz representa un faro de doce cuerpos escalonados y no se parece en nada al mausoleo de Melqart que describen los geógrafos musulmanes, que se parecía mucho más a un mausoleo púnico, como describe Al-Zuhrí.

En esta ciudad había un maravilloso faro (manara) parecido al de Alejandría. Su altura era de cien codos. Era cuadrado, construido con piedra kaddán áspera, de sólida obra, y estaba trabado con columnas de cobre rojo. Encima de él [es decir, de este primer cuerpo] había otro cuadrado cuyo tamaño era un tercio del primero. Sobre este [segundo] cuadrado pequeño había un cuerpo triangular puntiagudo de cuatro [sic] caras, correspondiendo a cada una de las del cuerpo cuadrado menor y, encima de aquél había un mármol blanco, cuadrado, de un tamaño de dos por dos palmos.

Al-Zuhrí, “El mundo en el siglo XII”

Encima del mausoleo cuadrangular había una estatua de oro, aunque tal vez no toda, que miraba hacia poniente y que tenía una llave y tal vez un rollo o un bastón en la mano.

Es de planta cuadrangular, y cada uno de sus lados tiene una longitud de cuarenta codos en la base. El edificio está constituido en su base por un bloque de albañilería, que tiene cuarenta codos de lado, y cuya plataforma superior sostiene un segundo bloque, igualmente cuadrangular, pero de base más pequeña. Este segundo bloque soporta también otro, de lados más cortos. A partir de la base del bloque que forma el cuarto piso, la construcción va estrechándose hacia arriba, de tal forma que los dos pies de la estatua que está colocada sobre este cuarto piso reposan sobre una sola piedra, cuadrada, que, a vista de pájaro, puede tener cuatro codos de lado.

Al-Himyari (-1494), Kitab al-Rawd al-Mitar

Sobre aquellos mármoles estaba colocada una figura humana de excelente factura que no tenía parangón ni en acabado ni en perfección ni en estilo.

Mucha gente creía que se trataba de una llave, pero, al decir esto, se equivocaban.

Dice el autor [de este libro]: Lo he visto varias veces y nunca observé ninguna llave en su mano, aunque ciertamente tenía una especie de vara que parecía pequeña a causa de su distancia del suelo. Me contó uno de los que estaban presentes durante la demolición de este ídolo y que era de los alarifes que presenciaron la destrucción de aquel faro. que en su mano tenía un bastón, cuya longitud era de doce palmos, y que en su punta había unas correas como de látigo.

Al-Zuhrí, “El mundo en el siglo XII”

Mucha gente creía que esta estatua era de oro rojo puesto que había sobre ella una luz brillante que se coloreaba a la salida del sol y a su ocaso, unas veces en tonalidades verdes y otras rojizas, como el cuello de la paloma; pero su tono habitual era el verde [azulado como el] lapislázuli

Al-Zuhrí, “El mundo en el siglo XII”

El caso es que hay un negro que está de pie en la cima de un pináculo, como si sobre él estuviera crucificado en el viento. Adelanta la pierna derecha y casi la alza, como quejándose de un esfuerzo descomunal.

Abu Utman al-Saduni (780-868) citado por Abü ‘Umar Yüsuf Ibn 'Abd al-Barr (978-1071), Bahyat al-mayalis wa-uns al-muyalis wa-sahd al-dahim wa-hayis

Su rostro estaba dirigido hacia poniente, hacia el mar y, mirando al norte, extendía su brazo en esta dirección con los dedos cerrados. Con su índice señalaba la boca del golfo que sale del Océano, llamada el Estrecho [de Gibraltar], entre Tánger y la punta de Tarifa, como si mostrara la ruta. Sacaba su mano derecha por debajo de su manto y la mantenía cerrada, sosteniendo un bastón como si señalara hacia el mar.

Al-Zuhrí, “El mundo en el siglo XII”

De la mar señala el poniente y su región, mirando erguido hacia el ocaso del sol.

Abu Utman al-Saduni (780-868) citado por Abü ‘Umar Yüsuf Ibn 'Abd al-Barr (978-1071), Bahyat al-mayalis wa-uns al-muyalis wa-sahd al-dahim wa-hayis

En la diestra presenta una llave que tú tomarías por ofrenda, si no fuera porque él está compungido. Y un pergamino en la izquierda, mano que lleva cerrada como si nos quisiera ocultar su contenido.

Abu Utman al-Saduni (780-868) citado por Abü ‘Umar Yüsuf Ibn 'Abd al-Barr (978-1071), Bahyat al-mayalis wa-uns al-muyalis wa-sahd al-dahim wa-hayis

Llegó entonces a la península de Cádiz, y construyó allí un alto e importante edificio, coronado por una torre, en cuya cima colocó una estatua de su propia efigie, vaciada en bronce. Esta estatua, que miraba a occidente, representaba un personaje envolviéndose en un abrigo que le cubría desde los hombros hasta media pierna y en el que estaba arropado. En su mano izquierda sostenía una llave de hierro, tendida en dirección a poniente; y en la mano derecha una tablilla de plomo grabada, que contenía el relato de su propia historia. Esta tablilla recordaba que había realizado la conquista de las ciudades y países situados tras él.

Al-Himyari (-1494), Kitab al-Rawd al-Mitar

El historiador cordobés Ibn Hayyán (987-1075), en su Muqtabis, toma de Rasis la noticia de que ya el emir Mohamed I (823-886) intentó sin éxito, aunque existían siniestras profecías, destruir el faro para apoderarse de los tesoros que se creían ocultos en él.

Un autor que ha estudiado predicciones curiosas cuenta que la estatua de Cádiz fue elevada para proteger al país de al-Andalus; cada una de sus partes, de sus miembros, correspondía a una región del país: así, la cabeza, a Toledo; el pecho, a Córdoba, etc. Siempre que le ocurría un accidente a algunas de estas partes, se abatía una calamidad sobre la región correspondiente.

Se leía en cierta obra: “Cuando sea demolido el templo de Cádiz, los cristianos se apoderarán del país de al-Andalus". De hecho, pudieron darse cuenta de que la época en que fue destruido por Abu 'l-Hasan 'Ali b. 'Isa Ibn Maimun fue la misma que vio entrar a los cristianos en Córdoba, adueñándose de ella.

Al-Himyari (-1494), Kitab al-Rawd al-Mitar

Aunque no estaba claro el valor material de la estatua, fue destruida por el emir almorávide de Cádiz, Ali ibn Isa ibn Maimún, el año 540 de la Hégira, el 1145 de nuestra era, para buscar el oro del que creía que estaba hecha o que había oculto en su interior.

Os digo que en sus noticias hay un portento, así es que no preguntéis si es de oro o de latón.

Abu Utman al-Saduni (780-868) citado por Abü ‘Umar Yüsuf Ibn 'Abd al-Barr (978-1071), Bahyat al-mayalis wa-uns al-muyalis wa-sahd al-dahim wa-hayis

He aquí en que condiciones demolió Ali b.'Isa el templo de Cádiz. Se le había hecho creer que estaba construido sobre enormes tesoros, y que estaba repleto en su interior de polvo de oro. Entonces mandó llamar a obreros y albañiles, que se pusieron a extraer piedras del conjunto de la obra: cada vez que sacaban un piedra apuntalaban su hueco con ayuda de vigas. La enorme masa del templo llegó así a estar sostenida tan sólo con puntales. A continuación se prendió fuego a este armazón, después de haber unido entre sí las vigas por medio de trozos de madera. Entonces el techo se desplomó en medio de un estruendo espantoso. No se pudo extraer de los escombros más que el plomo que unía las piedras y el cobre con que estaba hecha la estatua: era de cobre dorado. La vanidad de la empresa de Ibn Maymün apareció entonces en su plenitud. Se decía que aquel que demoliera el templo de Cádiz perecería de muerte violenta, y así fue.

Al-Himyari (-1494), Kitab al-Rawd al-Mitar

Las grapas de plomo para unir sillares de piedra son anteriores a la época romana, como podemos ver en el monumento de Pozo Moro. Se trata de una técnica oriental heredada por el mundo púnico.

Sepulcro de Pozo Moro, en el Museo Arqueológico Nacional (Madrid), del s. VI a.C.

 Desde que este faro fue destruido ya no se pudo contar con él como guía. Su demolición tuvo lugar en el año 540, al comienzo de las revueltas en al-Andalus y fue obra de 'Ali b. 'Isa Ibn Maimun cuando se rebeló en Cádiz y ambicionó aquella estatua [pensando que era] de oro. Pero cuando la arrancó de su sitio vio que era de latón, con un baño de oro fino, del que obtuvo doce mil dinares de oro.

Al-Zuhrí, “El mundo en el siglo XII”

En la Edad del Bronce los cananeos hacían figurillas chapadas en oro, como la del sacerdote de Gadir. Sólo su valor para la navegación valía mucho más que los materiales ya que tenía un baño de oro fino.

Estatuilla cananea hecha en el Mediterráneo Oriental y hallada en Cádiz que representa a un sacerdote del s. VII a.C. Está hecha en bronce con arsénico y zinc y el rostro chapado en oro.

Se inutilizó su funcionamiento para la navegación [literalmente: el mar] pues la gente de al-Andalus pensaba que era un talismán contra las acciones del mar y que cuando fuera destruido nadie más podría navegar. Pero, al ser demolido, nada cambió ni en el mar ni para los navegantes, siguiendo todo igual.

Al-Zuhrí, “El mundo en el siglo XII”

Ahora sería un tesoro cultural y turístico de valor incalculable para los gaditanos.

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